La harina de insectos ofrece un perfil nutricional de alta calidad, con un 42% de contenido proteínico que puede satisfacer las necesidades nutricionales de los animales. Su notable contenido de proteínas y su completo perfil de aminoácidos esenciales la posicionan como una alternativa viable a la harina de pescado en la acuicultura. Además, contiene un 7% de calcío y 0,9% de fosforo.